Ahora extorsionan a trabajadoras sexuales del Centro ambulantes y comerciantes


De acuerdo con la Red Mexicana de Trabajo Sexual, se estima que un mínimo de tres mil trabajadoras sexuales de la zona Centro y alrededores son víctimas de la extorsión, en parte generada por el crimen organizado y actualmente también por comerciantes y vendedores ambulantes. Este cobro indebido se conoce comúnmente como 'cobro de piso' y se ha convertido en una práctica frecuente en el área, generando problemáticas de índole social, ética y legal. Aunque el fenómeno por desgracia no es algo nuevo en la región, la novedad reciente radica en que a los actores criminales organizados se han sumado diversos actores no estatales, como comerciantes y vendedores ambulantes, quienes también aprovechan la vulnerabilidad de las trabajadoras sexuales para obtener un beneficio económico ilícito. Esto se ha vuelto una situación cada vez más preocupante, no solo para las trabajadoras sexuales, sino también para la sociedad en conjunto, puesto que atenta contra los derechos humanos básicos y fomenta un clima de inseguridad y temple impune que carcomen el tejido social Ahora ambulantes extorsiona­n a trabajador­as sexuales del Centro. Múltiples factores contribuyen a que este escenario persista y siga deteriorándose, incluyendo la ausencia de políticas públicas holísticas que contemplen la realidad y complejidad del trabajo sexual, una estigmatización social persistente asociada al oficio, y la inoperancia de las autoridades competentes para intervenir y sancionar estas conductas ilegales y abusivas. Es impostergable la atención y acción por parte de las autoridades y sociedad civil para prevenir, atender y enfrentar este tipo de fenómenos que lacera los derechos humanos de las personas más vulnerables y afecta el núcleo fundamental de convivencia y prosperidad social..